sábado 4 de julio de 2009

Basta para mí

Dale, que lo que no mata, fortalece. Las sonrisas no pueden desvanecerse ante la primer piedrita de barro.
Yo sé que puedo, porque ya aprendí a decir BASTA. Hoy, esta noche, decido que no habrá lágrimas, porque no vale la pena.
Tengo que cerrar la puerta, y no mirar para atrás. Tampoco vale espiar por la ventana. Hoy no. Seremos únicamente mi sonrisa y yo, porque no hay nada más que importe esta noche.
El corazón está bien guardado, esta noche lo voy a dejar junto a mi almohada.

0 derivaron e integraron: